Verá un símbolo al lado de una nota. Cambia el tono. Ese símbolo es accidental.
Se encuentra justo a la izquierda de la cabeza de la nota. O por encima de él. Su trabajo es simple. Le indica que toque la nota en un tono diferente al que sugiere la armadura.
Hay cinco tipos principales. El sostenido (♯) eleva la nota un semitono. El bemol (♭) lo baja un semitono. El natural (♮) cancela cualquier sostenido o bemol anterior. Restaura la nota a su estado original. Luego están los dobles sostenidos (×) y los dobles bemoles (♭♭). Estos cambian el tono en dos semitonos.
Estos símbolos no son lo mismo que una firma de clave.
Las armaduras aparecen al comienzo del pentagrama. Definen la tonalidad de la pieza. No son accidentes. Las alteraciones son modificadores temporales.
Una breve historia de la alteración del tono
Este sistema no apareció de la noche a la mañana. Comenzó alrededor del siglo X.
La primera nota que tuvo una alteración fue B.
Los músicos debían seguir reglas teóricas. O tal vez solo estéticos. A veces B estaba bemolado. Más tarde, a veces se acentuaba F.
Al principio no hubo ningún signo natural. La lógica era binaria. Un sostenido anuló un bemol. Un bemol canceló un sostenido.
A finales del Renacimiento, la paleta se amplió. E♭, A♭ y C♯ se volvieron bastante comunes.
A medida que la música evolucionó, las alteraciones aplicadas a todas las notas se hicieron más frecuentes. La práctica moderna es más estricta. Un accidente se aplica sólo a la medida en que ocurre.
“Un sostenido cancela un bemol, un bemol cancela un sostenido”.
¿Por qué necesitamos esto?
Porque la música no son sólo teclas en blanco y negro. Se trata de color. Sobre la tensión. Sobre resolver esa tensión.
Lo accidental da a los compositores ese poder.
Piensa en una canción donde la armonía cambia inesperadamente. A menudo se trata de un trabajo accidental. Es un desvío rápido. Un cambio momentáneo.
Así es como se pasa de un acorde mayor a algo menor. O viceversa.
La historia nos muestra que estos símbolos nacieron por necesidad. Restricciones teóricas. Luego la libertad estética.
Ahora son notación estándar. Básico.
Pero la lógica permanece. Cambia el tono. Brevemente. Intencionalmente.
Eso es todo.





















