Hay una silenciosa ironía en el hecho de que ahora tengamos cursos de primeros auxilios para animales. Al igual que a los humanos, a los perros y gatos se les pueden enseñar técnicas de respuesta a emergencias. Estas clases son un asunto serio. Son minuciosos. Y casi siempre los enseñan los veterinarios.
Pero, ¿qué sucede en el intervalo entre la inscripción y la realización del curso? ¿Qué pasa si tu perro traga algo tóxico o tu gato se cae ahora mismo de un balcón?
No necesita un certificado para estabilizar una emergencia. Sólo necesitas estar tranquilo.
La prioridad es la estabilización, no la cura
Aquí está la dura verdad sobre los primeros auxilios para mascotas. No se trata de curar al animal. Se trata de mantenerlos estables hasta que un profesional pueda hacerse cargo. Ese es todo el objetivo.
Cuando ocurre un desastre, su primer instinto puede ser entrar en pánico. No. La regla más importante es mantener la calma. Suena a cliché, pero es físicamente difícil ayudar a un animal si te tiemblan las manos.
Intente hablarle a su mascota en voz baja y firme. Suena extraño, pero los animales sienten tensión. Si estás frenético, ellos estarán más frenéticos. Al mismo tiempo, haz un rápido inventario mental de la situación. ¿Qué pasó? ¿Dónde está la lesión? ¿Cuánta sangre hay? Conozca los hechos antes de actuar.
El riesgo de morder
Aquí es donde la mayoría de la gente se equivoca. Se olvidan de que su mascota sufre.
Un perro herido no piensa como un amigo. Piensa como un animal herido. El miedo y el dolor desencadenan reflejos. Si tu perro está aterrorizado o sufre mucho, es posible que te muerda. No por agresión. Por pura autoconservación.
Si es probable que su perro muerda, colóquele bozal. Utilice una correa o un cordón. Puede resultar duro. Puede que se sienta mal. Pero un mordisco de una mascota en pánico puede detener sus esfuerzos en seco. También puede retrasar la visita al veterinario.
¿Qué viene después?
Estabilizar la escena es sólo el primer paso. El verdadero trabajo comienza cuando descubres cómo llevarlos a la clínica de manera segura. ¿Cómo se mueve una pierna rota sin causar más daño? ¿Qué haces si se están ahogando?
Éstas son las preguntas que convierten una buena intención en una habilidad para salvar vidas. Los siguientes pasos implican técnicas específicas para sangrado, respiración y trauma. Pero antes de que puedas aprenderlos, debes dominar la mentalidad.
Porque en una emergencia, la lógica a menudo se pierde por la ventana. Tu trabajo es mantenerlo allí.

Tu perro o gato puede asfixiarse como los humanos. No se trata sólo de croquetas. Se trata de ese calcetín perdido o del anillo de goma que han estado royendo. Generalmente, la tos es la mejor defensa del cuerpo. Si tu mascota empieza a hackear, espera. Permítales intentar despejar las vías respiratorias ellos mismos. El pánico no ayuda a nadie.
Si el objeto no se mueve, interviene. Comience con palmaditas secas entre los omóplatos. Utilice la palma de su mano. Es una fuerza contundente, pero suave. Si eso falla, mira dentro de la boca. Mete la mano con los dedos y tira de lo que puedas ver. No barras a ciegas. Podrías profundizarlo más.
Para obstrucciones difíciles, pruebe el método de gravedad. Levante las patas traseras de modo que la cabeza apunte hacia abajo. Dale dos sacudidas fuertes. El objetivo es el impulso. Desalojar los escombros.
Cuándo utilizar la maniobra de Heimlich en mascotas
Si sacudir y golpear no funciona, necesita la maniobra de Heimlich en perros y gatos. Esto es para cuando las vías respiratorias están completamente bloqueadas. Tu mascota está entrando en pánico. Podrían estar arañándose la garganta.
Para animales pequeños, colóquelos contra su pecho. Su columna debe presionar contra su esternón. Envuelve tus brazos debajo de sus últimas costillas. Empuje hacia arriba y hacia adentro, hacia la cabeza y la espalda. Es un empujón rápido y brusco.
Los perros grandes requieren una postura diferente. Párate detrás de ellos. O arrodíllate si eres más bajo que el perro. Coloque sus brazos alrededor de su cintura. Comprime el abdomen con fuerza. Piense en ello como si exprimiera una esponja. Quieres presión, no fuerza bruta.
Después de cinco compresiones, revise la boca. ¿Está el objeto afuera? Si no, vuelve al batido al revés. Intente darle palmaditas en la espalda nuevamente. Repita hasta que esté claro.
Una vez que desaparezca la obstrucción, compruebe si respira. Puede que sea poco profundo. Si no respira, comience a darle respiración boca a boca. Este es el próximo protocolo de emergencia.
Controlar el pulso de su mascota
También es necesario saber cómo comprobar los signos vitales. Un corazón acelerado puede indicar shock o dolor. El mejor lugar es la parte interna del muslo. Está cerca de la arteria femoral.
Acueste a su mascota de lado. Coloque dos dedos (índice y medio) en la parte interna del muslo cerca de la ingle. Deslízalos suavemente. Estás buscando el pulso.
Comprender las tarifas normales es importante. Un perro grande corre más lento. Espere de 60 a 80 latidos por minuto. Los perros medianos son más rápidos. 120 a 140 lpm. ¿Perros pequeños? Son máquinas de adrenalina. 140 a 160 lpm. Los cachorros son aún más rápidos. Alrededor de 220 lpm.
Los gatos son diferentes. Su pulso en reposo es de 110 a 140 lpm. Los gatitos pueden alcanzar entre 180 y 200. Si ve números fuera de estos rangos, preste atención. ¿Un pico repentino después de asfixiarse? Esperado. ¿Una tasa alta y persistente después? Eso es un problema.
Conocer estos puntos de referencia le ayudará a detectar problemas a tiempo. No se trata sólo de salvarlos de la asfixia. Se trata de monitorear su recuperación. Y su salud en general.

Cuando una mascota deja de respirar: los pasos inmediatos
Entras en una habitación y tu perro o gato no responde. Sin aliento. Sin pulso.
El pánico invade, pero el pánico mata.
Tienes segundos para actuar. La reanimación cardiopulmonar para mascotas no es sólo un tema dramático de la televisión. Es un requisito difícil si se quiere que sobrevivan a un paro cardíaco.
Esto es exactamente lo que sucede a continuación.
Posicionamiento y revisión de las vías respiratorias
Primero, colóquelos en su lado derecho. ¿Por qué? Es la posición estándar para estos procedimientos en medicina veterinaria. Mantiene el corazón accesible y las vías respiratorias alineadas.
Revisa la boca. Rápidamente.
¿Hay un juguete? ¿Un hueso? ¿Un calcetín? Retírelo. Levante su cabeza suavemente. Asegúrese de que la nariz y la boca estén completamente despejadas. Si las vías respiratorias están bloqueadas, ninguna cantidad de compresiones torácicas ayudará. El oxígeno no puede entrar.
Una vez que el camino está despejado, comienzas el ciclo.
Respiración artificial. Luego compresiones torácicas. Repetir.
Cada dos minutos, deténgase y controle el pulso. ¿El corazón late solo? Si no, continúa.
La técnica “boca a bozal”
La respiración de rescate para los animales es diferente a la de los humanos. A menudo se le llama bouche à museau.
Cierra la boca del animal. Coloque su boca sobre su nariz. Sopla suavemente.
No expulse aire a sus pulmones.
Los pulmones de las mascotas son más pequeños. Tus pulmones son grandes. Si soplas demasiado fuerte, rompes sus alvéolos. Causas barotrauma. Haces más daño que bien.
Observa cómo se eleva el pecho. Lo suficiente. Entonces déjalo caer. Repita cada pocos segundos mientras se prepara para las compresiones.
Compresiones: el tamaño importa
La forma de presionar depende completamente del tamaño del animal.
¿Para un perro pequeño o un gato? Usa tus dedos.
¿Para un perro más grande? Utilice la palma de su mano.
Localice el lugar correcto. No está en el medio del pecho como un humano.
Encuentra la tercera a la sexta costilla, contando desde la cabeza. Ésta es la ubicación del corazón.
Presione hacia abajo firmemente. Rítmicamente.
Piense en ello como una bomba. Estrujar. Liberar. Estrujar. Liberar.
Es agotador. Da miedo. Pero es la única oportunidad que tienen.
La realidad de la situación
Esta no es una habilidad que practicas por diversión. Es una habilidad que esperas no necesitar nunca.
Pero si el corazón de tu mascota se detiene, no tienes tiempo para buscar en Google. No tienes tiempo para leer un manual.
Actúas.
Ahora mismo.
























