Una nueva investigación sugiere que los anillos icónicos de Saturno y dos de sus lunas principales, Titán e Hiperión, pueden ser el resultado de una colisión catastrófica entre dos antiguas protolunas hace cientos de millones de años. Los hallazgos, publicados en el Planetary Science Journal, desafían suposiciones arraigadas sobre la estabilidad del sistema de Saturno y ofrecen una explicación convincente para su edad inesperadamente joven.

Un sistema saturniano joven e inquieto

Durante décadas, los científicos han estado desconcertados sobre la formación relativamente reciente de los anillos de Saturno, cuya antigüedad se estima en sólo unos pocos cientos de millones de años. Se trata de un planeta sorprendentemente joven teniendo en cuenta los 4.500 millones de años de historia del planeta. El nuevo modelo propone que esta juventud no es una anomalía, sino más bien la evidencia de una agitación dramática que reformó todo el sistema.

La clave de esta teoría reside en la peculiar órbita de Hyperion, una pequeña luna de forma irregular encerrada en una resonancia orbital de 4:3 con Titán. Las simulaciones muestran que Titán se ha movido hacia afuera entre un 4% y un 5% desde que los dos quedaron unidos gravitacionalmente. Esto sugiere que la configuración actual no es primordial, sino el resultado de cambios dinámicos recientes.

La Luna Perdida y el Crecimiento de Titán

El equipo de investigación, dirigido por Matija Ćuk del Instituto SETI, postula que entre Titán y Jápeto existió una tercera luna de tamaño mediano, denominada “proto-Hyperion”. A medida que la órbita de Titán se expandió, esta luna adicional se sumió en el caos y finalmente chocó con Titán.

Esta colisión no habría sido sólo un evento singular. Habría roto una resonancia de larga data en la órbita de giro entre Saturno y los planetas, alterando la inclinación del planeta. Los escombros del impacto podrían haberse acumulado en el Hyperion actual, lo que explica su baja densidad y su estructura porosa en forma de montón de escombros.

Formación de anillos e inestabilidad del sistema

La inestabilidad no se limitó al sistema exterior de Saturno. Los investigadores sugieren que un Titán excitado podría haber desestabilizado las lunas interiores de Saturno mediante interacciones resonantes. Las colisiones y la reacreción entre estas lunas pueden haber generado el material que formó el actual sistema de anillos. Esto vincula la corta edad de los anillos con el mismo evento que creó Hyperion y reformó el sistema exterior.

Evidencia y pruebas futuras

La evidencia independiente, incluida la masa y la composición de los anillos, ya apuntaba hacia una edad temprana. El nuevo modelo proporciona un mecanismo plausible para esta actividad reciente. Las simulaciones del equipo muestran que tales colisiones ocurren con frecuencia en las condiciones adecuadas y que las consecuencias se alinean con las inclinaciones orbitales y las excentricidades observadas de las lunas de Saturno.

“Hyperion, la más pequeña de las lunas principales de Saturno, nos proporcionó la pista más importante sobre la historia del sistema”, dijo el Dr. Ćuk.

Los datos orbitales, geofísicos y geológicos futuros, en particular de misiones dirigidas a las lunas de Saturno, serán esenciales para probar este escenario. Sin embargo, como concluyen los autores, la evidencia sugiere cada vez más un sistema saturniano dinámicamente activo y relativamente joven, moldeado por acontecimientos recientes y dramáticos.