El Sol ha permanecido completamente libre de manchas solares por primera vez en más de un año y medio, lo que plantea dudas sobre si el ciclo solar actual se está acercando a su fin. Este prolongado período de calma es una parte natural del ciclo de actividad de 11 años del Sol, pero su momento y duración se vigilan de cerca debido al posible impacto en la Tierra.
¿Qué son las manchas solares y por qué son importantes?
Las manchas solares son regiones temporales y más oscuras de la superficie del sol causadas por una intensa actividad magnética. Estas áreas son más frías que las regiones circundantes porque los campos magnéticos impiden que el calor aumente. La aparición de manchas solares está directamente relacionada con las erupciones solares y las eyecciones de masa coronal (CME), poderosas explosiones de energía y plasma que pueden alterar la magnetosfera de la Tierra.
Estas interrupciones pueden causar tormentas geomagnéticas, que afectan las comunicaciones por satélite, las redes eléctricas e incluso las transmisiones de radio. Las exhibiciones de auroras también se intensifican durante estos eventos, aunque la ausencia de manchas solares significa menos oportunidades para espectáculos de luces espectaculares.
El ciclo solar: picos y calmas
El sol opera en un ciclo de aproximadamente 11 años, fluctuando entre períodos de alta actividad (máximo solar) y baja actividad (mínimo solar). Durante un máximo, las manchas solares aparecen con frecuencia y las erupciones solares y las CME se vuelven casi diarias. Por el contrario, durante un mínimo, el sol puede permanecer impecable durante semanas o meses seguidos.
El ciclo actual, el vigésimo quinto desde que comenzaron los registros, alcanzó su punto máximo en 2024. El último caso de un sol completamente impecable se registró el 8 de junio de 2022 (hace más de 1.355 días), lo que pone de relieve lo raros que se están volviendo estos períodos de calma.
Un breve respiro, no un punto final
Los recientes días impecables pueden durar poco. El 24 de febrero, los observadores detectaron una nueva región activa emergiendo en la superficie del sol. Además, las manchas solares pueden girar y perderse de la vista desde la Tierra, lo que significa que aún pueden existir pero actualmente no son visibles para los satélites o telescopios terrestres.
Según la Oficina Meteorológica del Reino Unido, el próximo mínimo solar no se espera hasta alrededor de 2030. En el último mínimo extendido entre 2018 y 2020, el sol pasó más de 700 días sin una sola mancha solar, lo que indica que son posibles períodos de calma aún más prolongados.
Esta reciente fase de calma proporciona un breve respiro de la actividad solar, pero es demasiado pronto para concluir si indica una desaceleración más sustancial de las tormentas solares y los fenómenos asociados.
El comportamiento del sol sigue siendo impredecible y un seguimiento continuo es esencial para comprender su impacto en la Tierra.