Una sorprendente imagen publicada por la NASA el día de San Valentín de 2025 muestra un lago salado con forma de corazón de origen natural en Argentina. La formación, conocida como Salinas Las Barrancas o Laguna de Salinas Chicas, muestra un tono rosado vivo debido a condiciones biológicas únicas.
La Geografía y Minería de Las Barrancas
Ubicado aproximadamente a 33 millas al oeste de Bahía Blanca en la provincia de Buenos Aires, el lago se extiende aproximadamente 6 millas en su punto más ancho. Es una cuenca poco profunda que se llena de agua de lluvia, que se evapora rápidamente bajo la intensa luz del sol, dejando tras de sí extensas salinas. Estos pisos son minados activamente por trabajadores locales, que extraen hasta 330.000 toneladas estadounidenses de sal dos veces al año. Según un informe de 2019 del sitio de noticias argentino La Nación, esta práctica es sostenible, y los expertos predicen que la minería será viable durante otros 5.000 años.
El proceso de extracción es en gran medida manual: los trabajadores raspan la sal de la superficie utilizando herramientas básicas, tomando precauciones contra el fuerte resplandor de los cristales. Como dijo un trabajador a La Nación, “La sal se vuelve parte de tu vida… te acostumbras a no poder ver”. Esto ilustra la profunda conexión entre la comunidad local y el recurso.
La ciencia detrás del color rosa
La inusual coloración rosada del lago se debe a un delicado equilibrio entre los microorganismos. Cuando los niveles de agua son altos, las algas Dunaliella salina prosperan, dándole al agua un tinte rojo pardusco. Sin embargo, durante las estaciones secas, la salinidad aumenta, lo que mata las algas y permite que las arqueas y las bacterias dominen, lo que hace que el lago tenga un color rosado llamativo. Como explicó la microbióloga Lilliam Casillas Martínez a Smithsonian Magazine, estos cambios en la dominancia microbiana están directamente relacionados con los patrones de lluvia.
Dinámica de la vida silvestre y los ecosistemas
A pesar de su extrema salinidad, Salinas Las Barrancas alberga una vida silvestre única. La vegetación resistente a la sal crece alrededor de los bordes, proporcionando hábitat para aves como cardenales amarillos vibrantes (Gubernatrix cristata ) y flamencos chilenos de color rosa brillante (Phoenicopterus chilensis ). Los llamativos colores de las aves están directamente relacionados con su dieta, que incluye pequeños crustáceos que consumen el alga Dunaliella. Estas algas contienen carotenoides, pigmentos orgánicos que producen de forma natural tanto tonos rojos como amarillos. Sin estos pigmentos, las aves tendrían una coloración drásticamente diferente: los cardenales serían rojos y los flamencos serían de color blanco grisáceo.
Este ejemplo destaca cómo incluso en entornos hostiles, la vida se adapta y crea ecosistemas vibrantes. El tono rosado del lago no es simplemente una característica estética; es un signo visible de procesos biológicos complejos.
La imagen capturada por el astronauta es un recordatorio de las maravillas ocultas de la Tierra, mostrando un fenómeno natural que combina fuerzas geológicas, actividad biológica e ingenio humano en una vista única e impactante.
























