Los lémures de Madagascar, primates icónicos famosos por su apariencia distintiva, enfrentan una amenaza inesperada y creciente: consumidores urbanos ricos que pagan altos precios para comerlos. Un nuevo estudio revela que más de 10.000 lémures se han vendido para consumo en 17 ciudades de todo el país en tan sólo los últimos cuatro años, impulsado por la demanda de aquellos con ingresos disponibles.

Un mercado urbano en crecimiento

Si bien es conocida la caza furtiva para la subsistencia o para restaurantes locales, la escala de este comercio urbano es sorprendente. Los investigadores entrevistaron a más de 2.600 cazadores, vendedores y compradores de lémures para descubrir que la carne de lémur se considera un manjar, valorada por su dulzura percibida y supuestos beneficios para la salud. Algunos consumidores creen que promueve la fuerza y ​​la vitalidad.

“Es impactante”, dice Liliana Cortés Ortiz, presidenta de la Sociedad Primatológica Internacional. “Este problema previamente no reconocido requiere atención inmediata tanto de los gobiernos como de las organizaciones conservacionistas internacionales”.

Por qué esto es importante

El estudio, publicado en Conservation Letters, subraya que el problema no se trata simplemente de desesperación. Es un mercado impulsado por la demanda impulsado por consumidores que pueden permitirse gastar significativamente en este producto ilegal de vida silvestre. Russell Mittermeier, director de conservación de Re:wild, señala que la escala de este comercio es “repugnante”, especialmente teniendo en cuenta el estado de peligro de muchas especies de lémures.

La necesidad urgente de actuar

Cortni Borgerson, el investigador principal, descubrió que tanto los proveedores como los compradores informan de una creciente demanda de carne de lémur. Esto sugiere que el problema no sólo está presente sino que está empeorando. El hecho de que este comercio exista dentro de un segmento relativamente rico de la población de Madagascar pone de relieve la necesidad de campañas de concientización y aplicación de la ley específicas.

La continua demanda de carne de lémur en Madagascar plantea un grave riesgo para la supervivencia de estos primates únicos. Medidas de conservación urgentes y una aplicación de la ley más estricta son fundamentales para frenar esta inquietante tendencia antes de que lleve a los lémures aún más hacia la extinción.

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