El cometa interestelar 3I/ATLAS revela una firma química única

Los astrónomos han capturado los datos espectroscópicos más detallados hasta el momento del cometa interestelar 3I/ATLAS, un visitante de otro sistema estelar que actualmente atraviesa nuestro Sistema Solar. Las observaciones realizadas desde el Very Large Telescope (VLT) en Chile revelaron la presencia de níquel atómico y gas cianógeno en la coma del cometa (la brumosa nube de gas y polvo que rodea su núcleo), lo que lo convierte en el tercer objeto interestelar confirmado observado hasta la fecha.

Un vistazo poco común a otro sistema estelar

Descubierto en julio de 2025 por el telescopio de rastreo ATLAS, 3I/ATLAS se originó en la dirección de la constelación de Sagitario. Su llegada ofrece una oportunidad única para estudiar la composición química del material formado alrededor de otra estrella, proporcionando esencialmente una muestra prístina de bloques de construcción de un disco protoplanetario distante. Estos discos son las nubes arremolinadas de gas y polvo donde se forman los planetas.

El cometa fue observado mientras se acercaba al Sol a una distancia de aproximadamente 4,51 unidades astronómicas (AU). La espectroscopía de alta resolución utilizando los instrumentos X-Shooter y UVES del VLT detectó emisiones de níquel y cianógeno, aunque carece notablemente de la presencia de hierro. Esto sugiere que el níquel se libera de los granos de polvo en la coma a través de un proceso influenciado por la radiación solar, lo cual es inusual en comparación con el comportamiento típico de los cometas.

Por qué esto es importante: rastreando los orígenes más allá de nuestro sol

Los objetos interestelares como 3I/ATLAS son valiosos porque no han sufrido los repetidos ciclos de calentamiento y enfriamiento de los objetos nativos de nuestro Sistema Solar. Esto significa que conservan más firmas químicas originales del sistema estelar del que proceden. Los visitantes interestelares anteriores –‘Oumuamua y 2I/Borisov– mostraron diferencias sorprendentes; ‘Oumuamua parecía un cuerpo rocoso, mientras que 2I/Borisov contenía monóxido de carbono y hielos complejos.

3I/ATLAS añade otra capa a esta diversidad. La coma del cometa está dominada por polvo con un tinte rojizo, similar a algunos de los cuerpos más primitivos de nuestro cinturón de Kuiper. La presencia inesperada de níquel sin hierro sugiere una vía química única, que potencialmente involucra procesos de baja energía como la desorción estimulada por fotones o la descomposición de moléculas orgánicas complejas.

El futuro de la investigación de objetos interestelares

Si la emisión de níquel continúa sin hierro a medida que el cometa se acerca a su máxima aproximación al Sol, será el primer caso confirmado de emisión de metal cometario interestelar independiente de la liberación refractaria tradicional. Esto podría revelar nuevos conocimientos sobre cómo la química, la metalicidad y la historia de la irradiación afectan a la microfísica planetesimal, las pequeñas partículas que eventualmente forman los planetas.

Esta investigación está sentando las bases para futuras observaciones con telescopios de próxima generación como el Observatorio Rubin y el Telescopio Extremadamente Grande, donde la espectroscopia de respuesta rápida de objetos interestelares se convertirá en una práctica estándar. El estudio de 3I/ATLAS no es sólo una instantánea de un visitante fugaz, sino un paso crucial hacia la comprensión de la diversidad de sistemas planetarios más allá del nuestro.

Los hallazgos fueron publicados en The Astrophysical Journal Letters el 10 de diciembre de 2025.