El veterano director Jonathan Frakes habla sobre su trabajo en Star Trek: Starfleet Academy de Paramount+, reflexionando sobre la evolución del cine en la franquicia. Su último episodio, “300th Night”, se centra en una compleja reunión de madre e hijo, aprovechando la intensidad emocional en primer plano establecida por Alex Kurtzman.

La evolución de las imágenes de Star Trek

Frakes destaca la espectacular mejora en la tecnología de producción. Mientras que los primeros Star Trek se basaban en pantallas verdes primitivas y líneas de ojos de pelotas de tenis, los decorados modernos utilizan tecnología de volumen avanzada para crear entornos inmersivos. Las extensiones digitales y los efectos atmosféricos se integran perfectamente, mejorando la credibilidad sin sacrificar la visión artística.

“En los viejos tiempos, estábamos mirando una maldita pantalla verde con marcas de cinta adhesiva… Era tan primitivo en comparación con lo que tenemos ahora”.

Dirección para la resonancia emocional

El enfoque de Frakes se centra en dos elementos clave del guión: ligereza y conexión emocional. Prioriza el desarrollo del personaje sobre el espectáculo, asegurando que el público invierta en las relaciones antes de que se desarrolle la acción. Starfleet Academy ejemplifica esto, centrándose en la dinámica interpersonal dentro de un universo visualmente expansivo. El director enfatiza que los decorados y el vestuario convincentes respaldan la historia, pero la esencia del éxito radica en hacer que los espectadores se interesen por los personajes.

Colaboración y legado

Frakes da crédito al espíritu colaborativo de la franquicia y elogia la interpretación matizada de Holly Hunter y su relación de larga data con Robert Picardo. Señala que si bien no trabajó directamente con todos los miembros del elenco esta temporada, sus conversaciones con John Giamatti confirmaron la agradable atmósfera del programa.

Frakes reconoce una rivalidad amistosa con el director Olatunde Osunsanmi, en quien confía para ofrecer un final fuerte después de preparar el escenario con “300th Night”. Su pasión compartida y su alineación estilística garantizan un final coherente de la temporada.

La experiencia del director subraya cómo Star Trek se ha adaptado continuamente, adoptando nuevas tecnologías y al mismo tiempo manteniendo un enfoque en historias humanas identificables. El alcance del programa es inmenso, pero en última instancia, su éxito depende del compromiso emocional.

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