El Dr. Jesse Roth, un destacado endocrinólogo cuya investigación cambió fundamentalmente la comprensión de la diabetes, falleció el 11 de marzo en su casa de Nueva York. Tenía 91 años. Su trabajo demostró que la diabetes no sólo se debe a una cantidad insuficiente de insulina, sino a la incapacidad de las células para responder adecuadamente a ella: un gran avance basado en el descubrimiento de receptores de insulina defectuosos.
Una carrera dedicada a la comprensión hormonal
Durante más de 50 años, el Dr. Roth dedicó su carrera a desentrañar las complejidades de las hormonas y sus interacciones con las células. Pasó casi tres décadas en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en Bethesda, Maryland, donde no solo realizó investigaciones; Dio forma a la próxima generación de científicos.
Su mandato en los NIH comenzó en 1963, durante un período en el que los mecanismos biológicos detrás de la resistencia a la insulina aún eran en gran medida desconocidos. El equipo del Dr. Roth fue uno de los primeros en demostrar que las células poseen receptores proteicos especializados que se unen a la insulina y que los defectos en estos receptores pueden provocar diabetes. Esta no era simplemente una cuestión académica; Explica por qué algunas personas con niveles normales de insulina aún desarrollan la enfermedad.
De los NIH a Johns Hopkins y más allá
En 1991, el Dr. Roth se trasladó a la Universidad Johns Hopkins y continuó su investigación sobre la regulación hormonal. Luego se unió a los Institutos Feinstein de Investigación Médica en Manhasset, Nueva York, en 2000. Incluso hasta los 80 años, siguió siendo un investigador activo, ampliando su trabajo para incluir la obesidad y otras afecciones relacionadas con las hormonas.
“La ciencia lo energizaba y su entusiasmo era contagioso”, dijo la Dra. Betty Diamond, directora del Instituto de Medicina Molecular de los Institutos Feinstein. “Cambió todo nuestro concepto sobre cómo responden las células a las hormonas”.
Legado de innovación
El trabajo del Dr. Roth no consistió sólo en identificar el problema; allanó el camino para terapias dirigidas diseñadas para mejorar la sensibilidad a la insulina. Comprender cómo interactúan las células con las hormonas es ahora fundamental para tratar no sólo la diabetes, sino también una variedad de trastornos metabólicos.
Su contribución no fue sólo sobre clarificar la ciencia de la diabetes; redefinió la forma en que abordamos las enfermedades hormonales y afecta a millones de personas en todo el mundo.
El fallecimiento del Dr. Roth marca el final de una era en endocrinología, pero su legado continúa impulsando la investigación e inspirando a nuevas generaciones de científicos. Su trabajo sigue siendo esencial para mejorar la vida de las personas afectadas por la diabetes y otras afecciones relacionadas con las hormonas.
























