Un tratamiento experimental innovador ha revertido por completo la diabetes tipo 1 en ratones, lo que ofrece un paso significativo hacia una posible cura para los humanos. El enfoque, desarrollado por investigadores de la Facultad de Medicina de Stanford, combina células de animales donantes y receptores para crear un sistema inmunológico “híbrido” que tolera células productoras de insulina trasplantadas sin la necesidad de una inmunosupresión de por vida.

El problema de los tratamientos actuales

La diabetes tipo 1 ocurre cuando el sistema inmunológico del cuerpo ataca y destruye por error las células de los islotes beta productoras de insulina en el páncreas. Si bien los trasplantes de islotes pueden restaurar la producción de insulina, el sistema inmunológico del receptor generalmente rechaza las nuevas células a menos que se supriman agresivamente con medicamentos. Estos medicamentos, si bien salvan vidas, conllevan efectos secundarios importantes, incluido un mayor riesgo de infección y cáncer. El desafío central es lograr que el cuerpo acepte las nuevas células sin debilitar sus defensas.

Cómo funciona el enfoque híbrido

La solución del equipo de Stanford implica una serie de pasos cuidadosamente orquestados:

  1. Restablecimiento del sistema inmunológico: Antes del trasplante, el sistema inmunológico del ratón receptor se suprime parcialmente mediante radiación en dosis bajas, anticuerpos específicos y un inhibidor inmunológico temporal. Esto crea una oportunidad para que se integren nuevas células.
  2. Hibridación: Se trasplantan células madre sanguíneas y células de los islotes de un ratón donante. Las células madre repoblan la médula ósea del receptor, creando efectivamente una población mixta de células inmunes.
  3. Tolerancia: La combinación de células del donante y del receptor de alguna manera “entrena” al sistema inmunológico para que reconozca los islotes trasplantados como propios, previniendo el rechazo sin la necesidad de una inmunosupresión continua.

Los resultados fueron dramáticos. Se evitó que los ratones prediabéticos desarrollaran la enfermedad, y los ratones con diabetes establecida vieron la afección revertida por completo. Ningún animal desarrolló la enfermedad de injerto contra huésped, una complicación común en los trasplantes.

Por qué esto es importante

Este no es simplemente otro avance incremental. El enfoque híbrido aborda el problema central del rechazo inmunológico de una manera que evita la necesidad de una inmunosupresión severa. Esto es fundamental porque la inmunosupresión a largo plazo debilita la capacidad del cuerpo para combatir infecciones y aumenta el riesgo de ciertos cánceres.

Además, la misma técnica podría aplicarse a otras enfermedades autoinmunes y al trasplante de órganos, donde prevenir el rechazo es un gran obstáculo. El equipo de Stanford ya ha demostrado un éxito similar en estudios anteriores, lo que sugiere que el enfoque no es una casualidad.

Desafíos restantes

A pesar de la promesa, aún quedan varios obstáculos:

  • Disponibilidad de células: Las células de los islotes actualmente provienen de donantes fallecidos y deben ser compatibles con las células madre sanguíneas del receptor. Ampliar este proceso es un desafío logístico importante.
  • Números de células: Los investigadores aún están determinando el número óptimo de células del donante necesarias para un injerto exitoso.
  • Células cultivadas en laboratorio: El equipo está explorando formas de producir células de los islotes funcionales en el laboratorio a partir de células madre pluripotentes humanas, lo que podría eliminar la escasez de donantes.

El camino a seguir

El equipo de Stanford se muestra optimista en cuanto a traducir estos hallazgos en ensayos en humanos. Los pasos clave involucrados (reinicio inmunológico y trasplante de células híbridas) ya se utilizan en entornos clínicos para otras afecciones, lo que sugiere una vía regulatoria relativamente fluida.

“La posibilidad de trasladar estos hallazgos a los seres humanos es muy interesante”, afirma el biólogo del desarrollo Seung Kim. “Necesitamos no sólo reemplazar los islotes que se han perdido, sino también restablecer el sistema inmunológico del receptor para evitar la destrucción continua de las células de los islotes. La creación de un sistema inmunológico híbrido logra ambos objetivos”.

Si bien una cura para la diabetes tipo 1 aún no es una realidad, esta investigación ofrece una nueva y convincente vía para lograr ese objetivo, una que podría cambiar fundamentalmente la forma en que tratamos las enfermedades autoinmunes y el rechazo de órganos.