Los arqueólogos han descubierto una estructura previamente desconocida debajo de las ruinas de Per-Wadjet, una antigua ciudad en el delta del Nilo en Egipto. El descubrimiento, realizado utilizando tecnología de escaneo avanzada, ofrece una visión de un complejo religioso de 2.600 años de antigüedad del período Saíta (alrededor del 600 a. C.), justo antes de la conquista persa. La ciudad en sí ha sufrido múltiples iteraciones a lo largo de la historia, conocida como Per-Wadjet, Buto (bajo el dominio griego) y hoy como Tell el-Fara’in (“Colina de los Faraones”).

El desafío de los sitios antiguos

Las excavaciones tradicionales en sitios como Tell el-Fara’in se ven obstaculizadas por capas profundas de sedimentos, aguas subterráneas y escamas. Esto dificulta la localización de lugares de excavación que merezcan la pena. Los 6.000 años de ocupación de la ciudad significan que capas de escombros y reconstrucción oscurecen las estructuras más antiguas.

Para superar estos desafíos, un equipo dirigido por Mohamed Abouarab de la Universidad Kafrelsheikh empleó radar satelital y tomografía de resistividad eléctrica (ERT). Este enfoque es similar a una tomografía computarizada del suelo a gran escala, lo que permite a los investigadores identificar anomalías enterradas sin necesidad de excavar mucho.

Cómo se hizo el descubrimiento

Utilizando imágenes del radar Sentinel-1 de 2018, el equipo marcó 15 posibles estructuras subterráneas en un sitio llamado Kom C. Luego se utilizó ERT, que implicó la colocación de 24 electrodos en un cable de 69 metros. Al medir cómo viajan las corrientes eléctricas a través del suelo, mapearon los niveles de resistencia para revelar características ocultas.

Los escaneos revelaron una estructura de adobe de aproximadamente 25×20 metros enterrada entre 3 y 6 metros debajo de la superficie. Las excavaciones confirmaron el hallazgo: paredes que datan de la dinastía XXVI, junto con amuletos y objetos de esa época. El método resultó tan eficaz que identificó un potencial segundo templo enterrado, aún por investigar.

¿Qué se encontró?

La estructura descubierta parece haber cumplido una función religiosa. Los arqueólogos encontraron amuletos de deidades como Isis, Horus, Taweret y Wadjet (el homónimo de la ciudad). Un hallazgo peculiar fue una figura híbrida que combinaba un babuino, un halcón y Patikos (un dios enano). La presencia de estos artefactos sugiere fuertemente que el edificio era un templo, un complejo mortuorio o una residencia sacerdotal.

El equipo enfatiza que determinar la función exacta requerirá más excavaciones. La capacidad de identificar sitios de excavación prometedores con precisión ahorra tiempo y recursos, y podría desbloquear misterios más profundos dentro de la ciudad antigua.

El descubrimiento demuestra que la combinación de sensores remotos y mediciones geofísicas es un método poderoso para la exploración arqueológica en regiones complejas. Este enfoque ofrece una forma no invasiva de explorar asentamientos enterrados y ha abierto la puerta a futuros estudios en Tell el-Fara’in.

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