La NASA se está preparando para el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada que orbita la Luna en más de medio siglo, con una fecha prevista para el 1 de abril. La alta funcionaria de la NASA, Lori Glaze, confirmó que la agencia sigue “en camino” a pesar de retrasos técnicos anteriores que retrasaron el lanzamiento desde su plazo original de febrero.
Detalles de la misión y tripulación
La misión Artemis II llevará cuatro astronautas: el comandante Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch (todas estadounidenses) y el astronauta canadiense Jeremy Hansen. A diferencia del Artemis I sin tripulación, este vuelo probará sistemas críticos con una tripulación humana a bordo antes de que la NASA intente un aterrizaje lunar. La nave espacial circunnavegará la Tierra antes de entrar en la órbita lunar, volando entre 4.000 y 6.000 millas (6.450 y 9.650 kilómetros) de la superficie de la Luna, más cerca de lo que cualquier ser humano se ha aventurado desde el programa Apolo. Según la NASA, a esa distancia, la Luna parecerá aproximadamente del tamaño de una pelota de baloncesto sostenida con el brazo extendido.
Ajustes del programa y objetivos futuros
Esta misión sigue a una revisión del programa Artemis en febrero, que incluyó la adición de una fase de vuelo de prueba. La NASA ha identificado múltiples ventanas de lanzamiento en un período de seis días, a partir del 1 de abril a las 6:24 p. m. (22:24 GMT), lo que brinda alrededor de cuatro oportunidades para el despegue.
El objetivo final del programa Artemis es volver a llevar astronautas a la Luna a principios de 2028 con Artemis III, cumpliendo una ambición de larga data expresada por primera vez por el expresidente Donald Trump. La siguiente fase, Artemis IV, implicará un encuentro en la órbita terrestre baja con un módulo de aterrizaje lunar, preparando el escenario para una exploración lunar sostenida.
Esta misión representa un paso significativo hacia el restablecimiento de una presencia humana a largo plazo en la Luna y sus alrededores, un objetivo que lleva décadas preparándose. Se reconocen los riesgos, pero la agencia confía en su disposición para proceder.

























